3 Veranos para recordar

3 veranos para recordar

Carmen Vicente, es una mujer entrañable. Creo que es la palabra que mejor la define. Nos conocimos a través de instagram, esa gran red de fotografía donde cada uno pone lo que ve y comenta lo que quiere. En esa red, bajo el nombre de Skydolls, Carmen subía sus fotos y dejaba bonitos comentarios que la delataban como lo que es, una persona cercana, cariñosa y que parece que conocieras de toda la vida. Eso fue lo que engancha y es, desde esa perspectiva, que hemos querido que nos cuente 3 veranos para recordar..

3 veranos para recordar…

En mi vida son ya muchos los veranos acumulados, pero siempre destacan recuerdos de cada etapa que nos han dejado huella. Intentaré resumir un poco…

EL VERANO DE MI NIÑEZ

Mis recuerdos más entrañables se sitúan en Oliana, pueblo que vió crecer mis primeros años, donde se quedó una parte de mi corazón al marchar, pero esas vivencias son imborrables por siempre jamás. Mi amiga de infancia y desde parvulitos es del mismo pueblo… Mucho hemos viajado y no ha habido distancia que haya podido separarnos jamás.

Vivíamos frente a la iglesia, rodeada de bancos de piedra donde los vecinos salían “a la fresca” cada noche… Explicaban sus chascarrillos y los niños embobados escuchábamos sus historias; cuando nos juntábamos una cuadrilla nos gustaba jugar al escondite por los portales y rincones de las calles cercanas.

Organizábamos inocentes funciones de teatro para los mayores, vestidas con trajes de papel pinocho… Lo pasábamos en grande! Qué distinto de esta era tecnológica…

EL VERANO DE MI ADOLESCENCIA

Después de esos adorables años en mi querido pueblo de Oliana, mi familia se había trasladado entera al Principado de Andorra…

Allí pasé mi adolescencia, nuevas amistades; algunas ya conocidas de antes por haber viajado a menudo a ver a mi familia…
Esos veranos fueron distintos y no menos entrañables… Por las noches íbamos a bailar sardanas a la plaza, zapatillas de esparto bajo el brazo…rodeados de montañas en las que resonaba el eco del compás de cada sardana… Fuimos forjando amistades y las citas en la plaza llegaron a ser un ritual… De ahí surgió la idea de hacer más cosas juntos… Alguien tomó la iniciativa de formar un grupo de teatro…

Otro de danza… Un orfeón (hoy día muy bueno y conocido). Yo me apuntaba a todo… Me encantaba tener actividades y a esa edad ya empezaban los tonteos con los chicos… Recuerdos imborrables!

ESTE VERANO EN LA MADUREZ

Y para terminar, un repaso de lo que he vivido este mismo verano.
Los años han pasado, pero el espíritu aventurero y el niño que llevamos dentro… Por suerte no los he perdido!
He tenido tres hijos… Y disfruto de un precioso nieto; junto con mis hijos, el mejor regalo que me ha dado la vida.
Cuando estamos juntos creo que vuelvo a mi infancia… Jugamos a todo lo jugable y lo pasamos genial; por eso le encanta estar conmigo…

Este pasado mes de julio, mi amiga de infancia (la de Oliana) me propuso ir a un camping el el Alt Empordà… En plena naturaleza. Ella con dos sobrinos-nietos y yo con el mío. Y nos fuimos una semana… La mejor que hemos pasado en muchos años, viendo disfrutar a los niños y hacer amigos…todo el día al aire libre; por las mañanas piscina; comer y quedar con sus amiguitos… Sobre las 5 nos íbamos al río (río Muga) aguas frías y cristalinas… Un paraíso…

Primero íbamos los cinco, pero fueron sumándose los nuevos amigos del camping…disfrutamos todos como enanos! El río tiene saltos de agua que son un jacuzzi natural… Nos costaba marcharnos…

Después de cenar nos íbamos con los peques a cazar sapos que luego soltábamos… En la oscuridad, con cubos y linternas era super emocionante!

Para mi amiga y para mi ha sido maravilloso estar juntas rodeadas de tanta juventud, pero para nuestros niños seguro que este verano será uno de los que quedará grabado en su corazón, como en el nuestro,  para siempre.

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Y tú ¿qué veranos recuerdas? 🙂