Cuento Koan

La mariposa se posa

Había un viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre hacían muchas preguntas. A algunas de ellas, él sabía responder, a otras no…

Como pretendía ofrecerles la mejor educación, mandó las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina.
El sabio siempre respondía a todas las preguntas sin ni siquiera dudar.
Impacientes con el sabio, las niñas decidieron inventar una pregunta que él no sabría responder.
Entonces, una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañar al sabio.

-¿Qué vas a hacer?-preguntó la hermana.

-Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta-

-Si él dijese que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva, la apretaré y la aplastaré.

Y así, cualquiera que sea su respuesta, ¡será una respuesta equivocada!-

Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.

– Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio, ¿está viva o muerta?-

Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió:

-Depende de ti… Ella está en tus manos.

¿la quieres ver volar?

Cuenta la leyenda:”…cuando quieras desear felicidad y convertir los deseos en realidad, susurra a una mariposa tu petición y entrégale su libertad, agradecida con tu deseo volará y la alegría y el amor te llegarán…”.

Si tienes un deseo secreto, y quieres que se haga realidad susurrarle tu deseo a una mariposa debido a que las mariposas no emiten ningún sonido, ellas no pueden revelar el secreto a nadie, excepto a Dios que ve y escucha todo. Así que, pidiendo el deseo y lanzando la mariposa, ella se elevará para llevar tu secreto al cielo para que te sea concedido .

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