Por San Blas la cigüeña verás

Pero este año ya están aquí, las acabamos de ver esta mañana. En su nido inamovible sobre la chimena del Palacio de los Manrique de Lara, allí estaban posadas la pareja. Se han estado acicalando sus plumas y de repente.. han salido volando…

Las cigüeñas del Palacio de Manrique de Lara, Pasarón de la Vera

La cigüeña blanca es el ave que se representada como “embajadora de la primavera”, “talismán de la buena suerte”, o “la gran voladora que cruza mares y montañas para llevar niños recién nacidos, colgados en un pañal desde el pico”.

La leyenda asegura que la fama de traer niños se originó en Europa Central, en un pareja de cigüeñas que todos los años anidaban en el techo de una casa. Decían que no emigraban muy lejos, no volaban al África como casi todas ellas, esta pareja solo lo hacia hasta Francia, en una región cercana a París.Ocurrió que una vez, una joven pareja que vivía en esa casa, dio a luz un bebé casualmente la misma noche que había vuelto la pareja de cigüeñas. Cuando algunos niños preguntaron cuándo había nacido, sus padres contestaban que “lo trajo la cigüeña”, de las que esos mismos niños celebraban su regreso.

Así corrió la versión que “lo trajo la cigüeña”, “vino con la cigüeña” o “la cigüeña lo trajo desde París”. Esta costumbre se extendió al poco tiempo para todos los recién nacidos. El escritor español Joaquín Alvarez Quinterno decía que en los primeros años de su vida solía creer que era francés porque había escuchado decir que a los niños los trae la cigüeña desde París, razón por la que se considera a la cigüeña “El ave de la buena suerte” o un “símbolo de la suerte”.

Con los primeros conquistadores, llegó a América esta leyenda, que tardó en difundirse, pero cuando tomó cuerpo, se extendió por todo el territorio de la República Argentina y por consiguiente llegó a la Provincia de Corrientes donde tuvo otra derivación: durante muchos años y aun hoy, en algunos parajes del interior, los viajeros desean ver una cigüeña para tener suerte durante todo el día y cuando la ven, continúa tranquilo el viaje, convencido de que todo le irá bien.

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